ALAN GABRIEL LOZANO JIMÉNEZ*
ALAN GABRIEL LOZANO JIMÉNEZ*

Dentro del Kremlin, en el estadio olímpico Luzhniki, México logró romper la historia, cambiarla, tergiversarla a su antojo, frente de la selección con mejor mentalidad de la historia, con cuatro campeonatos del mundo en su pecho, convertido en estrellas y con una selección genética, mental e históricamente superior. México logró en el cuarto día de la copa del mundo de Rusia 2018 un 1 a 0 histórico. Esto es apilar dentro del baúl de la estadística del futbol mundial records, ahora el segundo en derrotar a Alemania en su primer partido mundialista.

Márquez ha empatado en copas del mundo a la Tota Carbajal y a Lothar Matthäus entrando de cambio no sólo a acumular estadísticas sino a ser decisivo y una válvula de escape ante la presión incesante de la Mannschaft: con una alineación histórica, con una defensa impenetrable. Ochoa insuperable, con transiciones a velocidad y contras infernales; con un Herrera monstruoso, con un Lozano decisivo, con un Vela genial, con Gallardo y Edson Álvarez graduados con honores; con un técnico que supo cerrar el partido y jugar con la presión de una Alemania desbocada; con la historia en contra, con todos los amuletos y la suerte a favor, con un camino marcado de la mano del predicador y con la presión y al mismo tiempo el apoyo de todos los mexicanos. La selección hizo historia.

Con un México superior, representando a Latinoamérica, en un mundial donde la luz de la verde amárela no ha brillado de manera esperada; con la roja que se enfrentó al Bicho en modo champions; con una Argentina donde juega uno contra el mundo; con un Perú superior a los daneses, pero que no supieron ganar; con las otras candidatas a coronarse como campeonas sin brillar; con los ticos perdiendo su primer partido mundialista, a falta de otros partidos. México envió un mensaje al mundo: se puede dañar a los grandes, se puede vencer a los candidatos y se puede hacer camino hacía la cima. México y el predicador nos regresaron el día de hoy el permiso a soñar.

México se permitió el derecho a soñar. La selección con 23 hombres: Francisco Guillermo Ochoa, Talavera, Jesús Corona, Carlos Salcedo, Héctor Moreno, Edson Álvarez, Jesús Gallardo, Miguel Layún, Hugo Ayala, Rafael Márquez, Héctor Herrera, Jonathan Dos Santos, Andrés Guardado, Érick Gutiérrez, Marco Fabián, Gio Dos Santos, Javier Hernández, Raúl Alonso Jiménez, Oribe Peralta, Hirving Lozano, Jesús Corona y Javier Aquino lograron la hombrada en contra de una generación alemana que cuatro años atrás se coronó pisoteando al pentacampeón en su casa y parando a la selección de un genio mundial.

Alemania se presentó a Rusia con la obligación histórica que lo acompaña partido a partido, año tras año, la resiliencia teutona te permite jugar noventa minutos, perdiendo el partido, en marcador, en futbol, en cada centímetro del terreno de juego y sacar un marcador favorable independientemente del rival, del tiempo, del clima, del balón, del estadio, de los pronósticos y de la historia.

México se presentó este 17 de junio: presionó, jugó, ganó, gustó y nos regaló un motivo más para soñar, de la mano del predicador y de los 23 seleccionados, México tiene derecho a soñar.

 

*Historiador deportivo


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