Alberto Chiu
Alberto Chiu

Un escándalo se desató, al menos localmente, en el ámbito electoral al hacerse públicos unos videos donde se observa al actual candidato de la alianza Por México al Frente a la presidencia municipal de Mezquital del Oro, Humberto Salas Castro, presuntamente cobrando o aceptando un moche por obras públicas del municipio.

Tras la publicación del material videográfico, saltaron al ruedo personajes como Rafael Flores Mendoza, candidato al senado por la misma coalición, o José Narro Céspedes, de la coalición Juntos Haremos Historia, para señalar tanto el hecho como al presunto responsable hoy candidato, los primeros desligándose de él y llamándole a que renuncie “por ética” a la candidatura, y los segundos aprovechando el viaje para descalificar al PRD por esa clase de prácticas.

En un sentido similar, también la candidata al senado por la coalición Todos por México, Claudia Anaya Mota, llamó al Fiscal General Francisco Murillo a que le dé prisa a concluir aquellas carpetas de investigación abiertas contra quienes hoy son candidatos, antes de que llegue la elección.

¿A dónde irá a parar ese escandalito en medio del proceso electoral? Digo, si se le exige o pide al candidato señalado que renuncie a sus aspiraciones “por ética”, lo veo un tanto difícil ya que no tuvo la ética necesaria para rechazar la práctica de que hoy se le acusa. ¿Le nacerá ahora la “ética” para separarse de su candidatura, una vez que ya lo exhibieron como presunto corrupto? Creo que no.

Ahora bien, ¿cuándo y cómo habrán de concluir las carpetas de investigación –cuantas sea que haya– abiertas contra otros aspirantes a cargos de elección popular? ¿Les alcanzará el tiempo de la investigación para, en un momento dado, llegar a gozar de fuero y que la justicia no les alcance? Conste que son puras preguntas, a ver quién se anima a contestarlas. Por ejemplo, el Fiscal Murillo Ruiseco o los propios presidentes de los partidos políticos que, “por ética” también deberían poner cartas en el asunto.

Dice el dicho popular que “árbol que crece torcido, jamás su rama endereza”, y me parece que sería improbable que a estas alturas del proceso vaya alguno de los señalados a echarse para atrás, bajo el argumento de que ya reconsideró su participación por haber cometido algún acto ilícito. Por el contrario, creo que a ellos les urge gozar del fuero que les dé un triunfo en la elección… ganen como ganen, a la buena o a la mala.

Esa clase de eventos, como el que ahora se ha ventilado de corrupción, son los que dan al traste con la de por sí muy poca confianza que la ciudadanía tiene para con la clase política en general. Incluso aunque haya personas o aspirantes que sean honestos y derechos, también les toca una “salpicada” de desconfianza por lo que hacen las manzanas podridas de la democracia nacional.

Y ahí precisamente es donde también la gente espera mucho más de las instituciones encargadas de impartir justicia, pues mientras más tardan en llegar sus resoluciones, y mientras más amplio margen dan a que la gente olvide cualquier acto ilícito, menos efectiva es precisamente dicha impartición y quedamos los ciudadanos sometidos a regímenes emanados de la irregularidad, la mentira, el fraude y la impunidad.

Si algo le falta también a nuestro sistema es precisamente ese ingrediente que ahora le han puesto quienes lograron obtener la grabación de un hecho ilícito: los pantalones para hacerlo público. Pero ahora que ya hubo quien se los fajó –y bien fajados– para señalar actos de corrupción, pues falta ver cómo resuelve la querella la institución judicial.

Están en entredicho tanto el candidato, como quienes lo postularon, y quienes se tienen que encargar de sancionar el hecho, ya sean los partidos políticos internamente o la Fiscalía en lo electoral. Y si está más que visto que “por ética” ninguno de los presuntos responsables de ilícitos van a aceptar su responsabilidad, pues entonces que lo haga la justicia formal, pero pronto.


Nuestros lectores comentan

  1. Rubén Cardona Murillo

    Si se manejaran por “ética”, realmente poc@s estarían activos en las tan dichosas campañas, y más aún: muchos menos estarían en dizque funciones.

  2. Rubén Cardona Murillo

    Y a propósito de “ética”: pepe nando la conoce?. Tiene calidad moral para pedir la renuncia del ya balconeado principiante? Es acaso el más recto y honesto de los vividores de la polaca?. Jajajajajajajajajajajajajaja