Alberto Chiu
Alberto Chiu

Ayer nuevamente la ciudad de Fresnillo fue escenario de hechos violentos, y se registró el asesinato violento de una mujer que, de acuerdo con algunas fuentes, incluso era menor de edad. Su cuerpo quedó abandonado en la salida a Durango, y las causas de su homicidio están bajo investigación de la Fiscalía General de Justicia del estado.

¿Qué está pasando con Zacatecas, que de un tiempo para acá muchas mujeres han sido asesinadas? No hace muchos días, el mismo Fresnillo fue testigo de otro asesinato de una mujer en plena Avenida Huicot, una de las más conocidas y transitadas de la demarcación. Y ello pone no solamente al Mineral en el ojo de los observadores locales, sino que trasciende a nivel nacional.

Tan sólo en las cifras dadas a conocer recientemente por diversas instancias estadísticas, que usted puede leer en esta edición de El Diario NTR, durante el primer trimestre del año se registraron nueve feminicidios ya tipificados como tales, mientras que en todo 2017 fueron 11, misma cantidad que en todo 2016. Si la tendencia continúa, este año podría cerrar como el peor en cuanto a la cifra de mujeres asesinadas dolosamente, sin que se vea manera de parar esa lenta masacre.

Las causas de esos asesinatos, que le han arrebatado a madres, hijas o hermanas a muchas familias en la entidad, son a menudo desconocidas o no reveladas por la autoridad, a pesar de que en las calles se habla de que, de alguna manera, muchas de ellas estaban relacionadas o con el ámbito de la delincuencia organizada, o que eran familiares de otras personas que sí están relacionadas con temas delincuenciales.

Ahora resulta que algunas mujeres, cuyo papel es tradicionalmente concebido como pilar de la estructura y núcleo familiar, han roto con ese rol para involucrarse, directa o indirectamente, con situaciones que por el contrario contribuyen al resquebrajamiento social, ya sea el tráfico de drogas o cualquier otra manifestación del crimen común u organizado. ¿Qué nos está pasando?

Habrá quien diga que hay una especie de contaminación generalizada, habrá quien diga que esas mujeres se vieron “obligadas” a involucrarse ya sea por la ausencia de figuras masculinas, ya sea por la migración, ya sea por las condiciones económicas adversas que enfrentaban. Habrá quien incluso diga que esas mujeres se involucraron simple y sencillamente porque la “nueva libertad” y “equidad” que se impulsa hacia la mujer les abrió la puerta a hacer “lo que los hombres hacen”… pero son todos pretextos y excusas.

El fallo, a mi parecer, es el mismo tanto para hombres como para mujeres: se ha perdido el sentido del respeto tanto a la ley como a las instituciones; se ha perdido el sentido de pertenencia a una comunidad y el compromiso para con el bienestar de la misma; se ha perdido una parte de la esencia que, al menos en teoría, debería sostener los lazos de unión en la sociedad desde su célula primigenia que es la familia, y quizás mucho de ello se deba a la pobre educación en casa, y a la inoperante acción –o creciente omisión– de la autoridad.

Pero el hecho de que ahora se hagan más “visibles” los crímenes cometidos contra mujeres, y que ahora se puedan tipificar los homicidios de ellas como “feminicidios” –es decir, por razones de género–, no nos exime como sociedad de pensar en que en realidad el problema es grave no por que esté creciendo el número de féminas asesinadas, sino porque está creciendo el número de PERSONAS (hombres, mujeres y hasta niños y niñas) muertas en la ola de violencia que nos aqueja.

Ojalá las cifras de feminicidios no sirvan sólo como una cortina de humo que cubra lo que en realidad está ocurriendo: no sólo las mujeres están en riesgo, sino todos aquellos que independientemente de su sexo han optado –por las razones que guste y mande– por “acercarse” a la delincuencia por razones económicas o de pertenencia a un grupo social. Eso sí es mucho más grave, como para estar haciendo distinciones de género. Y así sean hombres o mujeres, la pregunta sigue en el aire: ¿qué hace la autoridad para detener esta ola violenta?


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