MARLENE LUNA / NORMA BERNAL | NTRZACATECAS.COM
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Fresnillo.- El reloj marcaba 10 minutos antes de las 11 de la mañana, se llegaba la hora de despedirse de Beto, el hijo, el esposo, el padre y el hermano, pero también el amigo de muchos, quienes con gran dolor le daban las últimas palabras en lo que será su última morada, el panteón Santa Teresa.

Beto Torres, a quien le arrebataron la vida, fue acompañado por sus seres queridos detrás del féretro donde depositaron su cuerpo; las campanadas del templo de Santa Ana resonaron avizorando la despedida.

El templo se encontraba abarrotado y es que todos deseaban despedirse de él, pues dejó un legado de alegría, compromiso y trabajo. Detrás de la caja fúnebre, sus padres Javier Torres y Lucy Rodríguez, de quienes en sus rostros sólo se podía percibir tristeza y dolor por la partida de su amado hijo; a un costado, la esposa de Beto, Erika, quien llevaba a sus hijos; Paco, su cuate, con quien compartió no sólo el vientre de su madre, sino cientos de vivencias nunca de despegó de su amado hermano.

Todos caminaban sobre la avenida Emiliano Zapata, rumbo al Templo de Nuestra Señora de Santa Ana; entre ellos el presidente municipal, Javier Torres Rodríguez, quien junto a su padre, don Javier Torres, encabezaron la despedida.

Empresarios, comerciantes, deportistas, políticos y candidatos de todo el estado llegaron al lugar, entre ellos el presidente municipal con licencia, José Haro de la Torre; José Bonilla Robles, Adolfo Bonilla Gómez, Saúl Monreal, Raúl Ulloa, Guadalupe Flores, José Narro, Pedro de León Mojarro, Salvador Galván López, Benjamín Medrano Quezada, entre otros.

Muchos de ellos acompañaron a la familia hasta el panteón.

La homilía fue ofrecida por el sacerdote Carlos Villalobos, quien era, además, amigo personal de Beto Torres, quien mencionó que: “la maldad y la injusticia de unos pocos nos arrebatan lo que más queremos, que difícil es eso. Pero Dios pide no perder la paz a toda costa. Si se llega a superar la indiferencia se puede acabar la violencia”.

Añadió: “es mejor que sea el muerto a que sea el asesino, pues eso es lo peor, el quitarle la vida a una persona; sé que el dolor es inmenso, pero él era hombre de fe y Dios le abrirá la puerta celestial”.

Minutos antes de que se diera la bendición y concluyera la misa, el presidente municipal interino, Javier Torres Rodríguez, con la voz entre cortada dijo: “en un gran dolor que estamos atravesando, quiero agradecerles las muestras de cariño y de amor que nos han fortalecido en este tiempo. Quiero pedirles una oración por mi hermano, por Erika, por Bruno, por Rebeca, por Natalia, mis papás y hermanos y cada uno de nosotros, no tengo con qué pagarles su tiempo y sus palabras y Dios los bendiga; les pido también que pidamos por la paz de Fresnillo, gracias”.

Entre aplausos y llanto salió del templo Beto hacía su última morada. Las flores, rosas y blancas, cubrieron su féretro, al igual que la camioneta que lo trasladó. Detrás le siguieron sus padres, hermanos y decenas de personas que decidieron acompañarlo a pie hacía el panteón.

Algunos habitantes querían llegar con el presidente municipal para darle un abrazo, un consuelo, para que supiera que compartían su dolor.

El recorrido fue corto o largo para algunos, quienes no deseaban que el momento de la despedida se diera, pero eso no se podía evitar.

La tumba de Beto estaba lista, entre lágrimas, abrazos y oraciones despidieron a su amado Beto Torres.


Nuestros lectores comentan

  1. A LA FAMILIA LA ACOMPAÑO EN SU DOLOR, PERO LO TIENE CON USTEDES SABEN DONDE ESTA, DONDE LLORARLE, YO, NO ENCUENTRO A MI HIJO HACE 2 AÑOS ENTRARON A LA CASA Y SE LO LLEVARON, ME AMENAZARON QUE NO PUCIERA DENUNCIA, TENGO MAS HIJOS, ES DIFÍCIL, YO ME PASO LAS NOCHES ESPERANDO QUE LLEGUE MI HIJO, TENGO 2 AÑOS ESPERANDO SIN DORMIR, COMER, CON TRISTEZA, ES UN DOLOR TAN GRANDE, LA POLICÍA SI SE DA CUENTA PERO NO HACEN NADA, ELLOS SABEN QUIENES SON, SECUESTROS, MUERTOS Y MUCHAS COSAS MAS Y NO SE HACEN NADA, ELLOS SON LA LEY HACEN Y DESHACEN LA DELINCUENCIA ESTA PEOR. LO CIENTO.