EZEQUIEL CARLOS CAMPOS*
EZEQUIEL CARLOS CAMPOS*

 

“De los libros llegó la escritura. No es mentira cuando se nos recuerda una y otra vez que los libros son peligrosos. No sé qué tiene la lectura que te hace sacar algo, como si las palabras entraran por los ojos y a fuerza quisieran salir por las manos. Todos nuestros escritores favoritos, se los juro, iniciaron así, ése es un punto en el que todos somos iguales: la lectura forja escritores, parece que la escritura se alimenta de leer muchos libros”

 

 

Todos nuestros escritores favoritos tuvieron sus inicios. Quizá algunos de ellos se forjaron en la primaria, entre los juegos con los amigos, los regaños de sus madres y las caídas infantiles; otros que encontraron el mundo literario a la par con el acné y el primer encuentro con el amor. Quizá todos decimos que empezamos a escribir hace muchos años. A mí no me da pena que, pese a toda esperanza familiar, me entró en la cabeza que viviría de las letras en la preparatoria.

Mi travesía por las puertas de la preparatoria II es algo extraña: venía de otra ciudad y sin ninguna expectativa de triunfo. Yo no era un gran lector por entonces, había encontrado libros espectaculares en épocas atrás, pero nada que cambiara mi visión de mundo. Empezaba a conocer la vida, la gente me fue dando un toque diferente a lo que esperaba, poco a poco esta ciudad y la escuela se hicieron familiares. Yo veía a la preparatoria como mi nueva casa: llegaba al salón cuando todavía estaba oscuro y no había nadie, disfrutaba del transcurso de los minutos, pasaba las tardes jugando futbol con desconocidos, conocí el amor y tuve el contacto con los libros. No recordaba, esto siempre lo he dicho, que de niño quería ser escritor. Que había escrito algunos poemas y cuentos. Lo que sí está claro es cómo el amor y el atontamiento fueron el engranaje que acomodó algo muy adentro de mí. De repente me veo comprando mis primeros libros, leyéndolos entre las clases, fingiendo escribir para apantallar. Mi acercamiento a los libros fue aquí.

De los libros llegó la escritura. No es mentira cuando se nos recuerda una y otra vez que los libros son peligrosos. No sé qué tiene la lectura que te hace sacar algo, como si las palabras entraran por los ojos y a fuerza quisieran salir por las manos. Todos nuestros escritores favoritos, se los juro, iniciaron así, ése es un punto en el que todos somos iguales: la lectura forja escritores, parece que la escritura se alimenta de leer muchos libros.

Entre la locura de enamorarse y de la obligación de sacar buenas calificaciones, encontré en un punto medio la oportunidad de ponerme a prueba: entrar a un taller literario. Una de las cosas que recuerdo bien es cómo descubrí el taller de la preparatoria II: fue en la cuarta de forros de Barca de palabras, donde se invitaba a todos a encontrar la libertad en la escritura. Al salir de clase busqué a Javier Báez para pedirle una oportunidad. Con la mirada penetrante y una voz clara el maestro me dijo que adelante. No perdí tiempo. Llevé mi primer cuento. La historia de siempre: texto mal escrito, no le gustó a nadie. A comparación de otros, pese a mis lágrimas y enojos, seguí yendo y llevando textos.

Quizá los que iniciamos de manera formal a escribir en la preparatoria tenemos una ventaja: somos más conscientes de lo que leemos y escribimos.

Uno nunca debe dejar de leer.

La educación media superior es un arma importante para forjar nuevos lectores. Unos porque van a entrar a medicina y necesitan germinar el gusto por leer, otros a derecho, entre muchos otros ejemplos. Por eso los tres años no pasan en vano, uno va caminando por lo más complicado de nuestras vidas, el qué voy a estudiar y cómo me voy a ganar la vida. Unos aparte de tomar el hábito de la lectura, forjamos el de la escritura. Qué mejor.

La formación de escritores profesionales en la preparatoria es de envidia. Zacatecas es una tierra de grandes artistas, y en materia de escritores es prolífica. Conocer que todos nuestros maestros se formaron en un taller literario nos hace creer en ellos. Varias veces me contó el maestro Báez y Alejandro García lo importante que fue para su formación estar en el taller de Donoso Pareja. Ahora bien, cuántos de nosotros no decimos a los más jóvenes la importancia que tuvo en nuestras carreras el taller de prepa II. Aquella primera vez que publiqué en Barca de palabras, también en la extinta (espero no del todo) Abrapalabra, de los pocos que salimos en la antología Todos juntos hacia un mismo sinfín en el 2014, el boleto que me gané a mi primer Encuentro de Narrativa Centro-Occidente –después de todo ya llevo cuatro–, aquella vez que gracias a un contacto pudimos traer a César Anguiano a nuestras aulas para la actividad “Conversando con los Escritores”. De esas publicaciones vinieron otras a revistas nacionales, el nombre del taller iba poco a poco expandiéndose como un nuevo mundo. De las nacionales vinieron las extranjeras. De la preparatoria sobrevino la licenciatura y, como buen hijo de Báez, la indicada era Letras. Y de la lectura siguió la escritura.

Creo que mi carrera en el taller duró tres o cuatro años. Espero que mi estancia no haya sido una más: digo que soy de la última generación que en verdad le entró duro al ámbito literario: de los pocos que representó al taller en otros eventos, de los pocos que, después de los años y de la primera vez, sigue publicando en todos y cada uno de los números de Barca de palabras, de los que le dedican su tiempo a que esta revista no muera, que cada vez entren nuevos a colaborar, aquellos que no fueron ingratos y que se preocuparon por las nuevas generaciones. Soy de la camada de los Óscar Édgar López, Eduardo Rocha, Alan Damir, entre otros. Y pese a tener dos libros publicados no olvido al chico de prepa que tenía como sueño terminar un proyecto, ganar premios y ser el escritor más importante. Esos sueños aún no merman, quizá ése es el lazo que me sigue uniendo con la preparatoria y todo lo que viví en esos lugares. Ahí me di cuenta que debía contar la vida. Esa era la única vía posible para no ser olvidado.

 

*Poeta. Dirige el fanzine y blog literario El Guardatextos.

FB: El Guardatextos

www.elguardatextos.blogspot.mx

elguardatextos@gmail.com


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