FRANCISCO LEANDRO*
FRANCISCO LEANDRO*

Desde hace algunos años salí del letargo de estar encerrado y consumiendo lo que los empresarios del entretenimiento quieren que entre a nuestras mentes; salí a la calle a conocer personas y a disfrutar de la terapia que te brinda caminar por viejas calles con unos buenos audífonos sonando.

Un sábado caminaba por la calle, y decidí sentarme en la escalinata del Teatro Fernando Calderón, al lado mío estaba un joven negro, sí, negro. Las personas son como son, yo soy gordo y requemado, él es delgado y negro. Estuve entre silbando y tarareando algo de un músico venezolano que hace una especie de rap, Canserbero se hacía llamar hace algunos años, falleció al caer de un décimo piso, todavía no se ha logrado esclarecer si fue un asesinato o un suicidio. Mientras escuchaba el beat y silbaba, veía que la persona que ya mencioné golpeaba el piso con el pie, al ritmo de lo que yo hacía, volteé y estaba sonriendo con una mueca que explicaba que sabía de qué canción se trataba. Saludé cordialmente y empezamos una charla.

Su familia emigró de Cuba a Estados Unidos… “¿Crees que es bonito que el vagabundo adicto y ladrón tenga las mismas condiciones de vida que mi padre que ha dedicado muchos años a darle una mejor calidad de vida a los pacientes de cáncer?”, preguntó, después de media hora, tiempo en el que yo trataba de entender por qué alguien quiere irse con los ‘yankees’, en medio de las malas decisiones de un empresario que se hizo presidente por capricho.

“Me mandaron de vuelta a La Habana, yo no estoy del todo sano, y mis padres tienen miedo que mis cromosomas empiecen el vacile y el Lupus me provoque malestares otra vez, si pasara eso, allá no podría sobrevivir, los migrantes gozamos de un sistema de salud muy malo y caro”. Entre bromas y risas dijo que en Cuba los avances médicos son muy buenos y aseguró que hay descubrimientos que solamente se quedan para beneficio de los guajiros. “Llegué a México con un equipo de esgrima, pero ahora sueño quedarme acá…” Es impresionante cómo las personas de otros países pueden ver lo que nosotros no vemos, pude escuchar a Pedro Julio decir que México tiene todo, variedad de climas, muchos recursos naturales, gente buena, y sobre todo libertad, lo de la libertad no lo dije yo, sino él.

Se despidió el amigo caribeño, reconociendo los buenos bufetes de alimentos del hotel donde estuvo hospedado. “Hace falta soñar, es mi canción favorita de Tyrone, Canserbero, pues, algunas veces me da ganas de intentarlo otra vez…”

 

*Periodista. El Diario NTR

 


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