Cónclave

Cuentan lenguas viperinas tricolores que, en privado cónclave celebrado en la propia sede estatal del PRI, un cierto número de ex presidentes del partidazo se dedicaron a sostener una especie de catarsis discursiva, y se pusieron a refunfuñar y retobar, dicen, por la nominación de Raúl Rodríguez Márquez como segunda fórmula al Senado.

El más dolido de los ex presidentes presentes, cuentan, era el mismísimo Pepe Bonilla, por obvias razones pues con semejante movimiento su vástago querido, Fito Bonilla, quedó en automático fuera de esa contienda. ¿Será la última palabra que se diga en este asunto? Hay quienes dicen que el sinsabor está haciendo pensar a muchos que no… que la historia sigue.

 

Omnipresente

No fue suficiente con la lambisconería del titular de Comunicación Social del gobierno, Héctor Alvarado, pues según los chismosos del Palacio de Gobierno pretendía llevarse las palmas al llamar al góber Tello, en sus comunicaciones, “nuestro líder”, cuando ese generalmente es un título que da la gente, no los achichincles.

Pero el que sí se lleva las palmas, cuentan, es el titular de Sedesol estatal, Otilio Rivera, quien en un acto público le respondió a una señora que le preguntaba por qué no había asistido el góber Tello: “No se preocupe, señora, el gobernador está en cada apoyo, en cada carretera, en cada…”. O sea, Alvarado lo hizo líder; pero Otilio, señoras y señores, lo hizo… ¿¡Dios!?

 

Luchitas

Por cierto y hablando del góber Tello, ¿alguien sabe qué fin tendrá el que el presidente municipal de Fresnillo, Pepe Haro, se aviente a presentar una tal “Plataforma 530”, que se supone es para presumir que dejará 530 obras al término de esta gestión? ¿Es para hacerle la competencia a las “más de mil obras” del mandatario Tello?

Según algunos chismosos que ven estas “luchitas” desde fuera, la ocurrencia podría tener una de dos interpretaciones sencillas: o Pepe Haro se siente más fregón que Tello, o de plano está tratando de darle una bofetada con guante blanco. En cualquiera de ambos escenarios, dicen, la explicación la tiene quien sea que lo esté patrocinando. ¡Hagan sus apuestas!

 

Monos

Pues sí, muy monos dicen que se ven los agentes de Seguridad Vial con sus nuevos uniformes, que parecen traídos directamente de las Europas, y con los cuales de seguro se sentirán como si trabajaran en el primer mundo, aunque tengan que soportar a conductores del tercer mundo que se la pasan insultándolos.

A ver si con el cambio de imagen, como dijo el gobernador, se logra que la gente ya no les diga “támaros” o “tamarindos”, y los consideran como personas con familia, con sentimientos, que tienen que ganarse un salario… Pobrecitos, ojalá la petición del góber para considerarlos mejor, también lleve una instrucción para ellos de que tienen que servir mejor al pueblo.

 


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