ÉDGAR ALEJANDRO PALACIOS GAYTÁN*
ÉDGAR ALEJANDRO PALACIOS GAYTÁN*

La estatuilla de Oscar y alguna pelì. Menos la que ganó (apueste)

 

 

Por fin, la máxima ceremonia se celebró el domingo, en su edición número 90, la fiesta que premia a lo mejor del séptimo arte. Hubo ambiente sobrio y fue menos espectacular que años pasados. La presentación corrió a cargo del comediante Jimmy Kimmel. Lo hizo en medio de la corriente de escándalos que levantó polvo en la industria hollywoodense, aunque sí se dio una tímida alusión a la equidad de género en el discurso inaugural de Kimmel y en el discurso de la actriz Frances McDormand, por Mejor Actriz.

Y sucedió como habíamos comentado, este año los premios de la Academia siguieron la pauta que ellos mismos se establecieron: moverse entre lo políticamente correcto y con un dejo previsible.

Las categorías para Mejor Actriz y Mejor Actor de Reparto fueron para los protagonistas del filme Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, el cual era la máxima competencia para la mayormente nominada The Shape of Water. La pequeña sorpresa dentro de la tendencia de otras competencias fue que el máximo galardón lo obtuvo la obra dirigida por el director Guillermo del Toro, quien cumplió la regla de previsión, al ganar también el premio al Mejor Director. Al fin se convirtió en el tercer director mexicano en ganar este galardón de manera consecutiva, entrando al círculo de sus compadres, Alejandro G. Iñárritu y Alfonso Cuarón. Del Toro, homenajeando a los migrantes en su discurso de aceptación, señaló que: “lo mejor de nuestro arte es que borra las líneas en la arena. Hay que seguir haciendo eso cuando el mundo nos dice que las hagamos más profundas”.

Y hablando de mexicanos, quizá desde hacía mucho tiempo no veíamos una vasta presencia en la ceremonia, donde estuvieron como presentadores Eugenio Derbez, Eiza González y Salma Hayek; está además la presentación musical de Gael García y Natalia Lafourcade con el tema Recuérdame, del filme Coco, de Disney-Pixar, el cual ganó los premios a Mejor Canción y Mejor Película Animada.

Es notorio que en esta ceremonia se premió a muchos que no habían ganado antes un Oscar o incluso nunca habían estado nominados, como el caso del ganador Sam Rockwell y el mismo Guillermo del Toro. El cinematógrafo Roger Deakins, quien ha sido nominado 14 veces al premio de Mejor Fotografía, por fin ganó por con su trabajo en Blade Runner 2049, y el gran actor británico, Gary Oldman, con su inmensa trayectoria, por fin tuvo en sus manos un merecido Oscar por su papel de Winston Churchill en el filme de Joe Wright, The Darkest Hours.

Predijimos que la obra de Christopher Nolan, Dunkirk, tendría premios en categorías técnicas, pero bien merecidas, como Mejor Edición, Mejor Edición de Sonido y Mejor Mezcla de Sonido. El filme de Luca Guadagnino, Call Me By Your Name solamente ganó a Mejor Guión Adaptado. Lady Bird, película dirigida por la también nominada a Mejor Dirección, Greta Gerwig, se fue con las manos vacías.

En esta mesurada edición de los Premios Oscar, no se pronunciaron discursos memorables, a excepción, quizá, de lo dicho por la actriz Frances McDormand, quien aludió la equidad de género en la industria. Las sorpresas están con Guillermo del Toro, por el premio a Mejor Película, pues las predicciones apuntaban al filme dirigido por Martin McDonagh, Three Billboards Outside Ebbing, Missouri; aunque algunas veces un filme gana a Mejor Director y Mejor Película; ahora se establece un precedente, junto con la premiación a Mejor Guión Original a la película de Jordan Peele, Get Out, están los filmes de género y fantasía que comienzan a tomar relevancia para la Academia.

La ceremonia de este año es posible sea un precedente de los cambios estructurales para la industria del cine hollywoodense; quizá paulatinos en temas como la inclusión en todos los tópicos de un filme, desde la producción, el guión y la dirección. Creo que Hollywood comenzará a abrir las puertas a mujeres, a inmigrantes, o sea: a las otredades; tanto como lo presenta el filme de Guillermo del Toro, que si sabemos verlo con mayor detenimiento, trata la inclusión, la empatía y la aceptación del otro; quizá por eso ganó a Mejor Película, y porque artísticamente Del Toro es un maestro para contar esas historias.

 

*Historiador. Sostiene en Facebook la página Enfoque. Cineymás


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