Secos

Parece que eso de la “genialidad creativa” entre los comunicadores sociales de los distintos niveles gubernamentales se pega… y ahora fue el ayuntamiento de Guadalupe el que dio la muestra, pues sus genios tuvieron la ocurrencia (y se la contagiaron al alcalde Enrique Flores Mendoza) de nombrar un programa de promoción deportiva… de forma bastante chunga.

“Vamos Agua–Dalupe”, le pusieron al programa que pretende fomentar que la población acuda a las albercas públicas y aprenda a nadar. Lo malo, dicen los chismosos, es que ese jueguito de palabras cae mal en un municipio al que, un día sí y al otro también, ¡le falta agua en alguna de sus colonias!

 

Peregrinar

Zacatecanos que no tuvieron la suerte de alcanzar a pasar el Río Bravo, o que los cacharon ya de aquél lado de la frontera norte y acabaron siendo deportados, se quejan amargamente de que acá las autoridades les prometen apoyos… y luego los hacen peregrinar, ir del tingo al tango y sin darles el apoyo prometido.

Según cuentan, primero al deportarlos les mandan a la Ciudad de México, donde Relaciones Exteriores los certifica como deportados y a su vez los envía al Instituto Nacional de Migración, que luego los manda a la secretaría del Zacatecano Migrante, y ésta al ayuntamiento de donde son originarios… y ahí les dicen que la encargada no está, que vuelvan luego. Con razón se van y ni quién los ayude de este lado. ¿Cuáles apoyos?

 

Numerito

Resulta que el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) hizo sus mediciones, y que Zacatecas acabó por debajo de la media nacional en el área de matemáticas, y aunque no es en realidad una novedad, la verdad es que a los chismosos del pueblo les dio pie para conjeturar que algo anda mal.

Por lo menos, dicen, es bastante irónico que el área en que tan mal salimos académicamente, sea también el área de especialización de la doctora Gema Mercado Sánchez, secretaria de Educación, quien es reconocida como matemática. Caray, no gana uno para encontrarse con coincidencias tan desafortunadas… ¡qué oso, qué numerito!

 

Abusones

En los pasillos de la corporación de Seguridad Vial, a cargo de Francisco Oswaldo Caldera Murillo, toma fuerza el comentario entre agentes y colaboradores más experimentados: parece que a los nuevos agentes viales les faltó, en su programa de capacitación, una clase fundamental: buen trato y mejores modales.

Y es que son cada vez más las voces de conductores que aseguran que, mientras hay agentes experimentados que son tolerantes y comprensivos, pareciera que a los nuevos les dieron la instrucción de tratar al ciudadano con la punta de la bota táctica. ¿Y qué hará Caldera Murillo con ellos? A ver si ya pone orden…


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