Regaños

Cuentan las malas lenguas que, durante un encuentro que sostenía el góber Tello con empresarios de la construcción, éstos le expresaban diversas quejas del sector y el mandatario intentaba hacer un mensaje conciliador con la iniciativa privada cuando, de pronto ¡que la doctora Cristina le arrebata (literalmente) el micrófono!

Bastante molesta –dicen que se le notaba–, les espetó (palabras más, palabras menos) que así como cuando ella entrega una bicicleta o una beca todo mundo aplaude, así deberían hacer también con su marido, que no se vale que nomás se la pasen reclamando y quejándose. Los regañó feo, dicen… a ver si no se sienten.

 

Pudor

Asistentes al evento en el que ayer el gobernador tomó protesta a quienes integrarán el Comité Coordinador del Sistema Estatal Anticorrupción (pura finísima persona), cuentan que cuando los reporteros lo abordaron al final para preguntarle sobre su salud, Tello Cristerna se vio un tantito excedido en explicaciones.

Dicen que tendría al menos un par de opciones para responder simplemente que está mejor y trabajando, o sólo agradecer y decir que ahí la lleva, pero de ahí a decir que trae “objetos extraños en su cuerpo”… está bien que quiera ser transparente, pero que no exagere, dicen los más recatados. ¡Ja!

 

Estancados

Con tanto tiempo de estar hablando de luchar contra la impunidad y hacer justicia, dicen los enterados (bastante chismosos) que no hay mucho avance que digamos en las investigaciones sobre los diversos robos que se han dado en los últimos meses en el exclusivo (¿será?) fraccionamiento Bernárdez, donde incluso asaltaron la casa del ex procurador Arturo Nahle.

Caray, y si eso pasa en el fraccionamiento donde vive –se dice– la selecta clase política y empresarial de Zacatecas, ¿qué se puede esperar de las investigaciones cuando los robos son en colonias populares? Con razón, señalan esas lenguas largas, la gente desiste de denunciar, pues parece que nunca pasa nada, como dijo Nahle. Y como dijo don Teofilito… ni pasará.

 

Bodorrio

En corillos de las altas esferas sociales de Zacatecas corre, como pólvora, la noticia de que la próxima boda del ex góber Miguel Alonso Reyes y Korina Bárcena será un evento por todo lo alto, que serán casados por el mismísimo obispo Sigifredo Noriega Barceló, y que la crema y nata de la polaca estará presente.

¡Ah!, y que para no parar en gastos, la ceremonia religiosa será en pleno centro de la CDMX, en el templo de San Francisco, y la recepción en el mismísimo Casino Español, y que el menú será de rechupete, y que… no, bueeeno, taaanta cosa bonita. ¿Usted ya recibió su invitación? Prepare sus mejores galas.


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