NATALIA PESCADOR | NTRZACATECAS.COM
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Corta dos orejas a un novillo de Boquilla del Carmen, en Colima

 

VILLA DE ÁLVAREZ, COLIMA. Guillermo Hermoso de Mendoza sigue demostrando que avanza con paso firme y sobre todo con gran determinación, pues el triunfo lo acompañó una vez más, tocando ahora la salida en hombros tras su actuación en la plaza de toros La Petatera, de Villa de Álvarez, Colima, donde cortó dos orejas.

Con gran éxito se celebró la segunda y última de las corridas formales en esta artesanal plaza de toros, que este martes registró un lleno absoluto.

Pablo Hermoso de Mendoza cuajó una faena importante al segundo de su lote, un toro potable del hierro de Boquilla del Carmen, al cual pinchó, por lo que no llegaron los trofeos. También de vacío se fueron los caballistas Sebastián Torre y Luis Pimentel, quienes firmaron detalles de mucha valía y calidad.

La tarde inició cuesta arriba debido al poco juego que ofrecieron los tres primeros ejemplares de la ganadería zacatecana, encaminándose todo a más desde que apareció Rulfo, un ejemplar que puso en alto los listones del hierro propiedad del ganadero Manuel Fernando Sescosse.

De abajo, de 470 kilos, fue el primero de la tarde de la ganadería de Boquilla del Carmen para el rejoneador Sebastián Torre, quien se rodó con elegancia para colocar un rejón de castigo.

La buena doma del potosino se hizo presente en las banderillas, mostrando su evolución y buscando el lucimiento ante un toro que se paró pronto y al que había que llegarle mucho.

Buscó la vistosidad, dejando una actuación solvente, estando por encima de las opciones del de Boquilla del Carmen; mató al primer viaje para saludar en el tercio.

Alvardeño, de 498 kilos, fue el segundo del festejo, tocando en suerte al rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza,quien tuvo destellos de mucha calidad ante un toro de poco juego.

El caballista buscó la variedad, poniendo todo lo que al toro le faltó. Conectó con el respetable, que le reconoció el gran esfuerzo. Silencio tras fallar con el rejón de muerte.

Luis Pimentel también buscó agradar con el tercero de la tarde; variado en el segundo tercio y conquistando al público con las diversas suertes como las elevadas. Pesado con el rejón de muerte, fue silenciado.

Rulfo, de 452 kilos, número 26, fue un novillo de mucha calidad, movilidad y nobleza que le correspondió a Guillermo Hermoso de Mendoza, quien cortó dos orejas, saliendo al ruedo de La Petatera como un auténtico huracán. Hermoso de Mendoza no sólo superó las expectativas, sino que dio muestra de su capacidad, estando en un gran nivel, al caer de pie ante la afición colimense.

Vibrante actuación del joven caballista, quien tras colocar un rejón de castigo en las banderillas mostró momentos de gran espectacularidad cuando montó a Brindis.

Con Baco toreó de frente para ejecutar dos quiebros que pusieron a la afición de pie. Con Bacano se adornó en los últimos pasajes con dos banderillas a dos manos, dejando además una rosa, para poner en buena colocación el rejón de muerte al primer viaje y, tras la petición mayoritaria, se le concedieron dos orejas de valía. El toro mereció los honores del arrastre lento.

Limonero, de 490 kilos, fue el quinto del festejo para Pablo Hermoso de Mendoza, un toro con movilidad y transmisión con el que el maestro estuvo en gran nivel, toreando con clase y temple, cuajando una faena de calidad en la que brilló por el sitio y verdad con la que colocó las banderillas, citando siempre de frente y caminando de la mano de la espectacularidad de su cuadra.

Banderillas a dos manos y el carrusel como colofón de una labor que no fue coronada con el rejón de muerte, quedando en palmas.

Con el cierra plaza, Saleroso, Luis Pimentel logró una faena de mucha entrega que caló con fuerza en los poblados tendidos de esta plaza de toros.

Variedad y vistosidad la del rejoneador que no estuvo certero con el rejón de muerte, por lo que su actuación derivó en una merecida vuelta al ruedo.

 

FOTOS: MANOLO BRIONES

 

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