Reclamón

Muy orondo e indignado, el delegado de la Procuraduría Agraria en Zacatecas, el tal Francisco Godoy Cortés, envió una cartita a NTR para exigir réplica de que, en este frasco de Veneno, se vertieron presuntas afirmaciones que lo “difaman”, derivadas de las declaraciones de Víctor Armas Zagoya, hechas cuando todavía era secretario del Agua y Medio Ambiente (SAMA).

Según las víboras del canasto, alguien tendría que decirle al delegado que quien hizo esas afirmaciones fue Armas Zagoya, hoy fuera de SAMA y metido en la búsqueda de una diputación. Y que si a alguien tiene que exigirle “pruebas”, pues es al mismo Armas Zagoya… quien ahora que es candidato ¿seguirá con sus acusaciones o lo obligarán a retractarse?

 

Purificado

Muy interesante, dicen las víboras sospechosistas, es el juego que ahora está haciendo el Partido Encuentro Social, apoyándose en las eficaces y obedientes estructuras –espiritualmente aceitadas– de las iglesias evangélicas, pero con fines netamente electorales, bajo la santificada batuta de ¡Nicolás Castañeda Tejeda! Que dicho sea de paso, amarra ya su curul, dicen…

Y sospechan, sobre todo, por cómo le hizo el contador Castañeda para, luego de haber sido secretario de Finanzas y de Desarrollo Económico con Amalia García, y amiguis cercano de la familia, y alfil de la corriente Nuevo Sol del PRD, una de las de más prosapia en la izquierda, ahora resulta purificado en las eclesiásticas filas del PES… ¿alguien sabe?

 

Solitaria

Así dicen los chismosos del Ayuntamiento capitalino que se ve a la muy aislada regidora independiente, Emilia Pesci: sola, solita y sola, como dice la canción. Pero es que así se quedó luego de que su fiel acompañante –el único– el doctor Eladio Verver y Vargas, agarró sus chivas y se fue al Partido Verde para “ayudar” en la elección.

Ahora, aseguran esos mismos chismosos, la de Pesci es algo así como “la voz que clama en el desierto”, y en sus más recientes cruzadas (como la emprendida supuestamente contra la instalación de parquímetros en el centro de la ciudad) ya se hace acompañar casi nomás de algunos cuates. Y ahora… ¿quién podrá ayudarle?

 

Ausente

En la última semana, observan las víboras criticonas, no han sido pocas las ocasiones en que la violencia se desata y nos deja cifras elevadas de muertos por día, persecuciones, balaceras, etcétera. Pero de todas esas ocasiones, prácticamente en ninguna aparece la nueva vocera de seguridad, Rocío Aguilar, para informar ni por el WhatsApp.

Según cuentan, a ella nomás le interesa decir lo bonito y en el caso de los eventos trágicos o violentos prefiere guardar silencio, al grado de que según los más informados, parece que lo único cierto es que ella nunca aparece. No existe pues. Caray, ya para que haya gente que pregunte “¿Dónde estás, Marco Vargas?” Pero no tiene la culpa el indio…


Deja un comentario