Jenny González Arenas
Jenny González Arenas

El año inicia con una gran polémica en materia electoral. Un pequeño de nueve años de origen huichol aparece en un spot publicitario de un partido político, y ante el éxito de la pauta publicitaria, los demás partidos se alteran, a grado tal que se presenta una queja formal ante el órgano electoral.

Honestamente, más allá de si se violentan o no los derechos del menor, el debate oculto, el mensaje entre líneas es el interés mezquino de llegar al poder cueste lo que cueste.

Por un lado, Movimiento Ciudadano se presenta a la elección en alianza con el Partido de la Revolución Democrática y con el Partido Acción Nacional, tres partidos que tienen ideología contraria, con estrategias y diseños políticos completamente opuestos que se unen con la única intención de llegar al poder, a sabiendas que esa alianza provocará ingobernabilidad.

Por otro lado, Morena, como quejoso, alega que se violentan los intereses de la infancia al utilizar la imagen del menor, si referirse a sus necesidades como niño indígena, como si las pautas publicitarias de Morena estuvieran plagadas de propuestas y alternativas de gobierno, el argumento de la queja es el uso indebido de la imagen del menor.

A lo anterior, agregamos las manifestaciones en medios de comunicación hechas por la Red de los Derechos de la Infancia, en donde alegan que se usa al niño como “mascota”, quienes se dicen defensores de los derechos de los niños pudieron haber sido un poco más creativos en el uso del lenguaje, en lugar de referirse de manera tan despectiva en la que perciben la pauta publicitaria, es innegable que el pequeño Yuawi desde hace aproximadamente 3 años ha aparecido en diferentes foros y escenarios utilizando su talento artístico y en esas anteriores ocasiones esta asociación no hizo reclamo alguno a las televisoras, que si estaban obteniendo una ganancia económica por la utilización de la imagen del menor. La diferencia para que un niño sea utilizado como mascota, a criterio de esta asociación civil, es el aparecer en propaganda electoral y no en un programa de televisión, aunque sean más explotados en la televisión que en una campaña.

Los grandes silencios siguen siendo los partidos políticos como el PRI, PAN, PRD que prefieren no pronunciarse o no emitir opinión alguna, pretexto de poner en riesgo la elección, los votos o sus alianzas.

La ley en materia de protección de la infancia tiende a promover la participación de los niños en un marco de respeto a su honra, dignidad, intimidad y el respeto irrestricto a todos sus derechos acorde a su desarrollo. Yuawi es un niño indígena que ha aparecido en reiteradas ocasiones en televisión, canta y tiene talento para ello, sigue asistiendo a la escuela, cuenta con la autorización de sus padres, inclusive, el pequeño, en ejercicio de su derecho de participar activamente en las decisiones que afecten su esfera jurídica, ha manifestado su voluntad para cantar en el spot del partido Movimiento Ciudadano.

El moralismo no necesariamente está relacionado con la protección de los derechos, en este caso, pareciera más que pesan los intereses particulares, la necesidad de ganar una elección, que el desarrollo y ejercicio pleno de los derechos de la infancia. Tanto los que rechazan el uso de la imagen del menor como los que la promueven, tienen intenciones diversas que nada tienen que ver con defender los derechos de los niños.

 


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