SERGIO SARMIENTO
SERGIO SARMIENTO

“El que mejor supo obrar como zorra tuvo mejor acierto.”

Nicolás Maquiavelo

 

Ricardo Anaya supo siempre lo que quería y lo ha sabido conseguir. De manera sistemática usó la presidencia del PAN para construir una candidatura presidencial propia. Hoy la tiene al alcance de la mano.

Del lado positivo, Anaya no irá solo en la contienda. Los senadores Ernesto Ruffo de Baja California y Juan Carlos Romero Hicks de Guanajuato, ambos ex gobernadores, así como el ex secretario de economía y relaciones exteriores Luis Ernesto Derbez, participarán en una elección en la que podrán votar los 282 mil militantes del partido. Al parecer, el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, no entrará en la contienda.

Ninguno podrá hacerle sombra a Anaya. La única rival real, Margarita Zavala, quien hasta hace unos meses estaba en primer lugar en las encuestas, le hizo el favor de salirse del partido para buscar una candidatura independiente que requiere 866 mil firmas, tres veces el número de militantes del PAN.

La contienda interna permitirá a Anaya utilizar los tiempos oficiales de radio y televisión para promoverse, cosa que no podrán hacer los candidatos únicos de otros partidos. Al final, la candidatura presidencial está garantizada porque el Frente con el PRD y Movimiento Ciudadano (una alianza que ha cambiado tres veces de nombre al pasar de Frente Opositor a Frente Ciudadano por México y ahora Por México al Frente) ha aceptado cederle esa postulación.

El triunfo de Anaya puede dividir al PAN, partido que en solitario estaba peleando con Morena el primer lugar en las encuestas. Ya el ex presidente Felipe Calderón, que promueve a su esposa Margarita Zavala, ofreció un comentario en Twitter: “El PAN, que era el partido democrático por naturaleza, cancela internas; su dirigente abusa del poder y se autonombra candidato. 2 partidos más, le sirven de tapete. Y todavía hay el cinismo de llamarle ‘día histórico para la democracia’. Chale.” Ninguno de los dos ex presidentes surgidos del PAN, ni Vicente Fox ni Caderón, apoya a Anaya.

Este abogado queretano de 38 años tiene ya la candidatura presidencial del Frente en el bolsillo. La gran pregunta es si podrá realmente triunfar en la elección del 1ro de julio. Anaya es brillante y tiene el don de la palabra. Es aguerrido y retador en sus discursos, lo cual funciona bien en política. Licenciado en derecho por la Universidad Autónoma de Querétaro, obtuvo una maestría en derecho fiscal por la Universidad del Valle de México y un doctorado en ciencias políticas y sociales por la UNAM. Ha sido diputado local y federal, así como dirigente del partido. Su experiencia en la administración pública, sin embargo, se limita a haber sido secretario particular del gobernador Francisco Garrido Patrón de Querétaro.

Lo que nadie puede cuestionar a Anaya es su enorme ambición y su capacidad maquiavélica para conseguir lo que desea. El Frente es una alianza sin más ideología que la de conquistar el poder. No sólo no sabemos sus posiciones sobre temas como el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo, sino que políticas como la renta básica universal, que Andrés Manuel López Obrador descartó por populista en su Proyecto de Nación, aparecen entre sus propuestas sin cálculos financieros por la única razón de que sirven para comprar votos

Maquiavelo aconsejaba que “un príncipe que desea mantenerse, aprenda a no ser bueno”. También señalaba que “a un príncipe nunca le faltan razones legítimas para violar una promesa”. El objetivo fundamental de la política es conquistar el poder y mantenerse en él. Las razones para tenerlo no tienen importancia.

 

El botín

El PAN se queda con la candidatura presidencial. El PRD prepara ya su contienda interna para la Ciudad de México. El Frente no es una verdadera alianza política. Es una división previa del botín

 

Twitter: @SergioSarmiento


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