FRANCISCO LEANDRO
FRANCISCO LEANDRO

Después de un chingo de años, le dieron oportunidad de gobernar a México al “partido de los ricos y gachupines”, al de Gómez Morín, lo mínimamente rescatable fue darle Seguro Popular a la gente, un engaño que consiste en decirle a las personas que van a tener la atención médica necesaria; les faltó aclarar que la gente obtendrá el Paracetamol y el Vida Suero Oral, mismos que serán el paliativo, mientras se les olvidan los males al recordar que tienen que ir a trabajar para tener dinero para ir a las citas médicas con el Doctor Simi, que también quiso ser presidente.

De los muertos por la lucha contra el narcotráfico ya ni hablamos…

Luego, con un juego sucio llegó el PRI y se quedó Enrique Peña Nieto, recordado por el mundo entero por el hecho de no recordar tres libros que marcaron su vida y por desaparecer o, en su defecto, no hacer nada por encontrar a los 43 normalistas de Ayotzinapa.

En todo este tiempo, figuró Andrés Manuel López Obrador, el soñador y redentor de los pobres. A este político mexicano lo linchamos mediáticamente porque era del PRI, y porque tiene y tenía unas “ideas muy locas”, y porque Televisa se encargó de sacar las notas malas y congelar las buenas, cosa que pasó y pasa totalmente al contrario con los demás actores políticos; ese es el pedo, “no nos hagamos güeyes”, dijera mi abuelita.

Así, entre Peña Nieto y El Peje, uno con sus Reformas Estructurales, y el otro con su campaña eterna e ideas conspirativas, se pasaron casi 6 años de ‘impunidad a la mexicana’.

Las presuntas pedas de Felipe Calderón y las entrevistas cínicas y hostiles de Salinas de Gortari, estaban como auxiliares para el raiting de los principales noticiarios del país.

Ah, pero llegó Javidú; Javier Duarte, el gobernador de Veracruz que casi los deja hasta sin puerto. Este personaje fue víctima de las redes sociales, supo lo que es ser odiado con Odio Jarocho, y lo que es ser “despedorrado” del tricolor, al menos eso dicen.

Toooodo este recuento es para que nos demos cuenta de la “revolución” mediática que hay en el país desde hace varios años, gracias al uso de Internet y las redes sociales.

Señoras y señores: empieza el circo y tenemos que informarnos bien, no quedarnos con lo que un medio de información nos brinda.

-“Ay no, yo no voy a votar por ese méndigo loco”

-“¿Por ese títere con cara de pendejo? Ni que fuera priista…”

-“Mira, se agarraron una indita de parapeto para robar…”

-“Estaría bien que gobernara Slim, ese cabrón sabe hacer lana…”

Hay “agencias de noticias” que se dedican a malinformar y desinformar.

Truchas y sigamos haciendo lo que esté de nuestra parte como ciudadanos para que el intento de democracia avance.

 

 

 


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