FRANZELY REYNA/NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS.- A lo largo de su vida, nueve de cada diez mujeres son víctimas de acoso sexual callejero, según la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá).

Este problema es más grave cuando las zacatecanas utilizan las denominadas rutas, que deberían servir como medio de transporte; sin embargo, para muchas se convierte en una pesadilla.

Aun cuando es sabida su existencia, no existen leyes en Zacatecas que tipifiquen ese tipo de acoso como un delito, inclusive el acoso sexual tampoco se encuentra tipificado en el código penal, según fuentes legislativas.

Daniela “N”, de 30 años, víctima de acoso en transporte público, platicó para NTR Medios de Comunicación que el uso de rutas no es seguro, pues se tiene latente la incertidumbre de si el mismo chofer puede ser el agresor en contra de ella.

Recordó que la primera vez que sufrió acoso en transporte público fue cuando cursaba la primaria, la joven al tratar de bajar del autobús, fue detenida por un adulto que le mostró el pene, “fue algo muy traumante, me quede pasmada y sólo pude bajar rápido del camión”.

Otra de las veces en que Daniela sufrió acoso es cuando cursaba la secundaria. Al momento de sentarse, su compañero de asiento comenzó a tocarla. “Primero la espalda y después las nalgas, no supe cómo reaccionar, me quedé como estatua llorando”.

Daniela lamentó no haber avisado a las autoridades en el momento, ya que describe que la sociedad mexicana está educada para no hablar al respecto. “Es cosa que le pasa a uno y que te vas a quedar con ella. Si la exteriorizas, incluso con tu familia, te dicen que sólo quieres llamar la atención. Imagínate si le decía a un policía”, sentenció.

Sin embargo, Daniela platicó que una de las veces que fue acosada en el transporte público, tomó el valor que necesitaba e inmediatamente después de la agresión, avisó a un policía de tránsito, quién no hizo más que tomar sus datos y los de la ruta en la que ocurrió la agresión.

Daniela fue invitada por el policía a realizar la denuncia formal con las autoridades correspondientes, denuncia que fue interpuesta y después de tres años aún no tiene una respuesta satisfactoria al respecto.

“De todos modos al realizar la denuncia no me siento mejor, no me dan una respuesta con la que yo diga que me pueda sentir segura de utilizar la ruta. Porque aparte de que me han tocado, si me subo a una ruta corro el riesgo de que me acosen verbalmente, de que me den arrimones, o simplemente que me vean como si me fueran a violar”, reprochó.

Minimizan el problema

El titular de la Subsecretaría de Transporte Público, Miguel Rivera Villa, dio a conocer que no se cuenta con denuncias de acoso en transporte público durante 2017; sin embargo, explicó que se puede realizar la denuncia en la subsecretaría.

“Quien pase por esta situación tan desagradable al hacer uso de transporte público colectivo, puede realizar su queja a los números 92 4 53 20 y 92 4 54 20 con las extensiones 115 y 116”, dijo.

Posteriormente, explicó, “llamaríamos a la persona para que nos deje todos sus datos y, en caso de ser el chofer el agresor, traeríamos al operador y al concesionario porque son actos que deben atenderse al momento”.

“Evidentemente, eso nos ayudaría a nosotros de amonestar y sancionar al operador si fuera el caso; si es deseo de la propia persona presentar otra denuncia, está en su derecho de hacerlo”, aseguró.

De igual manera, invitó a que las mujeres apoyen a las instituciones con su respectiva denuncia para erradicar gradualmente el problema.


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