DANTE GODOY | NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- En materia de protección institucional a menores, el estado avanzó en la cultura de la denuncia; sin embargo, en comparativas anuales, se mantiene el número de casos de este tipo.

La cifra de probables niños violentados domésticamente es de 139 denuncias de enero a agosto, de los cuales únicamente se integraron seis carpetas de investigación.

El titular de la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños, Adolescentes y Familia del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), Manuel David Pérez Navarrete, detalló que las denuncias atendidas involucraban a 175 niñas y 111 niños por probable maltrato.

“El total de casos que fue verificado por trabajadoras sociales y la dependencia fue de seis, los cuales se canalizaron a la Agencia del Ministerio Público”.

Detalló que de las seis carpetas de investigación, una fue por un asunto de maltrato físico y verbal; otra por abuso sexual; una más por abandono y descuido tres menores, y por exposición de infante sólo una.

El tema de la denuncia fue creciendo respecto de años pasados y que esto se debió a que se trabajó en un esquema de información a la sociedad, donde se le brindó la confianza de poder reportar sobre el posible maltrato de un infante en su casa.

“Los casos se han mantenido en una media, es decir, que de acuerdo con otros años pudieron ser integradas seis carpetas de investigación, número equiparable más o menos con otros periodos”.

Dentro de los principales maltratos figuran el abandono y descuido, maltrato físico y verbal, así como la exposición del menor a situaciones que lo vulneren en sus derechos fundamentales.

Los municipios donde se tienen más probables actos de violencia doméstica contra niños son Zacatecas, Guadalupe, Fresnillo y Ojocaliente.

“Existen 48 delegados de la procuraduría, quienes fungen como el primer contacto en una denuncia por maltrato; por ejemplo, en el municipio de Pinos, la ruta que se debería seguir es tener el caso por parte del DIF y posteriormente contactar al delegado que está capacitado por nosotros; luego realizamos la intervención”.

De ser positivas las pruebas de que el menor fue maltratado, mencionó que la procuraduría comienza a integrar la carpeta de investigación a través del delegado para que el o los afectados puedan atenderlo por parte de un cuerpo interdisciplinario integrado por psicólogos, trabajadoras sociales y médicos.

Recalcó que como última medida, en caso de que el infante hubiera sido vulnerado por alguno de sus familiares directos, el paso a seguir sería la institucionalización, lo cual se traduce en mandar al menor a un centro asistencial; “lo que más buscamos es fortalecer el lazo familiar y reintegrarlo, pero con otro familiar directo y que esté bajo resguardo en ese hogar”.


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