SILVIA ALVARADO | NTRZACATECAS.COM
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Tabasco. La naturaleza nos regala bellas postales y una de ellas es la Presa del Chique, ubicada a sólo 30 minutos de la cabecera municipal de Tabasco. En este bello entorno se realizan actividades como la pesca de tilapia y boca de bagre, que son el principal sustento de 66 pescadores y sus familias.

“Por donde le busque, el tener una vista como ésta, lo desestresa a uno y lo hace olvidar el tráfico y el trabajo por rato, de verdad que vale la pena echarse una vuelta por acá”, relató Crispín Soto, pescador de la comunidad y presidente de la cooperativa acuícola de la región.

La construcción de la presa se remonta a mediados del siglo pasado, y durante muchos años funcionó como una hidroeléctrica, pero debido al alto costo que representaba mantenerla ésta fue cerrada.

Al llegar a la cortina de la presa, ubicada en una barranca, se respira un clima agradable, que se puede disfrutar desde lo alto de su estructura, desde donde se observan las tilapias, agrupándose en lo más cálido del agua.

Su construcción inició el 15 de noviembre de 1956 y representó el sistema de riego más importante de la región. Asimismo, la presa cuenta con una capacidad de 139 millones de metros cúbicos de agua y su capacidad útil es de 64.34 millones de metros cúbicos.

La superficie de riego original para la que se diseñó cubre más de dos mil 500 hectáreas, y proporciona electricidad a los municipios de Tabasco, Huanusco y al norte, a Tayahua y Villanueva.

Un recorrido en lancha, teniendo como guías a los pescadores, da muestra de que este lugar cuenta con dotes que lo hacen único; su maleza, como el lirio acuático, ramas de mezquite y huizache sobresalen de entre la claridad agua.

“Estas breñas, aunque ocasionan que las redes se nos rompan, a los peces les representa una fuente de alimento y suman un plus a esta belleza natural”, aseguró Crispín Soto.

A lo lejos se pueden observar los restos del casco de la Ex Hacienda de Santiago, fundada en 1810, ahora inundada por las aguas de la presa.

También se puede apreciar la infraestructura de un viejo depósito de agua, de 35 metros de profundidad, y los restos de la iglesia, que lamentablemente ha sido objeto del vandalismo y robo.

Narra don Crispín que “la gente todavía tiene la idea de que hay dinero enterrado y pocos son los que se atreven a acampar en el lugar por la presencia de zopilotes”.

Después de un buen recorrido por cada uno de los rincones de esta presa, los tres únicos restaurantes dedicados a la venta de mariscos en el lugar, ofrecen una gran variedad de platillos, desde tilapia preparada hasta filete de pescado cuyos costos no rebasan los 150 pesos.

Crispín Soto añadió “si se quedan con ganas de más pescado de aquí de El Chique, como acuicultores de la región estamos autorizados para vender el kilo de tilapia y filete para los visitantes”, cuyo costo oscila entre los 35 y 60 pesos.


Nuestros lectores comentan

  1. Yo soy de este bello lugar y se extrana mucho en lo personal sueno algun dia regresar a mi pueblito querido