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Izamal.- Cuna de Zamná, sacerdote maya elevado a divinidad, y al mismo tiempo emblemático santuario del catolicismo, Izamal es muestra del sincretismo de dos culturas que se funden y dan vida al primer “Pueblo Mágico” de México.

IZAMAL (1)Fundada en el 400 D.C., al oriente del estado, Izamal guarda en sus edificios coloniales, de paredes amarillas, o en el atrio cerrado de su iglesia –el segundo más grande luego de la Plaza de San Pedro, Roma-, la historia de un pueblo guerrero de blanca piel que fue conquistado por la lengua y cultura de otro nación de tez morena.

Esta ciudad colonial atrae por sus múltiples leyendas, como las narradas por Diego de Landa, quien afirmaba que sus edificios prehispánicos eran tan alto que “se podía ver el mar” desde lo alto ellos, narra Gabriel Burgos Cervantes guía oficial de esta ciudad.

Y es que es por esta razón que Izamal fue conocida en algún momento como la Ciudad de los Cerros, ya que eran tan altos los edificios mayas, parcialmente abandonados a la llegada de los españoles, que se creía que simulaban ser cerros.

IZAMAL (4)A su vez, la conjunción de los elementos mayas en su área central, visibles a la población, tanto en estructuras prehispánicas como el material con que fueron edificadas casas y templos coloniales, segunda característica, al que se suman modernos edificios como su palacio municipal y mercado, recibe el nombre de la Ciudad de las Tres Culturas.

El esplendor de Izamal se sustenta en el tema religioso, ya que para los mayas esta ciudad fue cuna de Zamná, sacerdote maya al que se le asocia con la creación de ciudades como Chichén Itzá, y cuyas obras y enseñanzas lo llevaron a convertirse en Itzimná, deidad fundamental en la teogonía maya.

Y es que el estilo arquitectónico de sus edificios precolombinos no está asociado a ninguna otra cultura, como pasó con el resto de las ciudades mayas.

En el centro de esta población se aprecia un convento católico levantado sobre una gran pirámide maya, por lo que este se eleva unos 17 metros por encima del resto de las casas, muchas de las cuales guardan en sus entrañas estructuras de edificios mayas.

El convento de San Antonio de Padua, en la actualidad resguardado por frailes franciscanos, tiene una extensión de ocho mil metros cuadrados, edificado con piedras labradas de edificios mayas que en pisos y paredes se puede constatar, así como la larga escalinata de piedra que conduce al atrio.

IZAMAL (2)

La forma del atrio es trapezoide, con 25 metros de largo al frente, 13 al norte, 11 metros al sur, con entradas en cada uno de estos laterales, mientras que al interior del edificio sobresale la sobriedad franciscana, así como la bóveda de cañón del templo.

Un retablo barroco se aprecia en el altar principal donde la figura central es la Virgen de la Concepción, pero el Papa Juan Pablo II la consagrara como Señora de Yucatán, y a la cual se le puede mirar de cerca cuando se sube a un segundo nivel del templo y esta se encuentra en su camerín.

Esta imagen es también un elemento de leyenda, pues la historia narra que en realidad en 1558 se encargaron dos imágenes similares, una para Mérida y otra para Izamal. En 1829 un incendio acabó con el retablo y la virgen izamaleña, por lo que solicitaron que la de Mérida fuera enviada a Izamal.

Esto al fin se concretó y desde Mérida a Izamal, fue llevada a pie. Sin embargo, numerosas personas aseguran haber visto que en diciembre, en la pirámide de Kinich Kakmó, ubicada al norte del templo católico, aparece la virgen para “intercambiar lugares con su hermana”.

El 11 de agosto de 1993, el Papa Juan Pablo II corona a esta imagen como Patrona de Yucatán, ello en medio de un encuentro que el entonces jerarca católico tuvo con representantes de las etnias de todo el continente.

Sin embargo, para Burgos Cervantes, Izamal era para los mayas precolombinos sitio de adoración de la diosa Ixchel, a quien se le asociaba con señora de la fertilidad.

Pero recorrer Izamal es más que un templo católico, es también admirar sus altas construcciones de tipo colonial, extraídas de los edificios precolombinos.

IZAMAL (3)Desde la entrada y hasta la salida de la población, en especial su centro histórico, el amarillo, básicamente de tipo canario, ofrece un aspecto singular a la ciudad, color adoptado en respuesta a las plagas de mosquitos que diezmaban a la población colonial.

Según se dice, la población ya no buscaba como enfrentar a las plagas de mosquitos. Cierto día un ciudadano observó que la luz molestaba a los mosquitos y pensó que con la acidez de la cal, estos actuarían como repelentes naturales.

Su idea la llevó al cabo en casa y viendo que esto era positivo, se lo propuso al alcalde en turno, quien abatido por tantas muertes aceptó aplicar la medida en el palacio municipal y dado su éxito, se extendió a todos los rincones de la misma.

En casi toda la ciudad actual de Izamal es posible mirar grandes edificaciones mayas, como es el caso de la pirámide de Kinich Kakmó, con una altura de 35 metros, un volumen de 700 mil metros cúbicos, por lo cual es considerada la quinta en altura en el mundo prehispánico de México y la tercera en cuanto a su volumen.

Aunque cuenta con características propias del Puuc, una de sus singularidades es que sus esquinas son redondeadas, sin que existan edificio de esta naturaleza en toda el área maya.

Otras edificaciones que pueden visitarse son Itzamatul, que tuvo tres etapas de construcción y Kabul, basamento decorado con mascarones de estuco dedicados al dios solar de los mayas.

Sin embargo, edificios, leyendas y tradiciones se complementan con diversos servicios como paseos en calesas victorianas o una amplia gastronomía con sus características propias de sabor por ingredientes y métodos de preparación, así como cenotes de diverso tiempo ubicados en sitios cercanos a este Pueblo Mágico.


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